El visón europeo (Mustela lutreola) se encuentra en peligro crítico de extinción. En España, las estimaciones recientes sitúan su población en torno a 142 ejemplares, distribuidos en pequeños núcleos aislados.
Entender el retoFieb Foundation participa en el Programa de Conservación Ex Situ como centro de cría e investigación, contribuyendo a mantener la viabilidad genética y demográfica de la especie y a mejorar su manejo.
Qué hacemosLa situación del visón europeo no responde a una sola amenaza, sino a la combinación de varios factores que han reducido y fragmentado sus poblaciones.
La presencia del visón americano supone una presión añadida sobre el visón europeo, al competir por recursos y ocupar hábitats similares en los ecosistemas de ribera.
El reducido tamaño de las poblaciones y su aislamiento limitan la variabilidad genética, reduciendo la capacidad de adaptación del visón europeo a largo plazo.
La pérdida de hábitats, la contaminación y la degradación de los ecosistemas fluviales reducen la disponibilidad de refugio, alimento y zonas adecuadas para el visón europeo.
La baja variabilidad genética, el aislamiento de las poblaciones y la competencia con el visón americano han situado al visón europeo en una posición extremadamente vulnerable. Ante esta situación, el programa ex situ busca mantener poblaciones equilibradas, conservar una reserva genética viable y mejorar el conocimiento aplicado sobre la especie.
La conservación del visón europeo está estrechamente ligada a la salud de los ecosistemas fluviales. Su recuperación contribuye a preservar ríos, riberas y comunidades biológicas asociadas al agua.
Como carnívoro semiacuático, el visón europeo aporta información sobre el estado de conservación de los ecosistemas fluviales y la calidad de sus riberas.
La protección de sus hábitats favorece también a otras especies ligadas al agua, como nutrias, peces, aves acuáticas, anfibios e invertebrados de ribera.
El trabajo con el visón europeo genera información sobre biología, comportamiento, genética y manejo que puede ayudar a mejorar estrategias de conservación de otras especies amenazadas.
El trabajo del centro combina manejo reproductivo, seguimiento veterinario, instalaciones naturalizadas e investigación aplicada para mejorar el bienestar, el conocimiento y el futuro de la especie.
La gestión de parejas, el seguimiento de celo, gestación y nacimiento, y la reducción de manipulaciones permiten mejorar el bienestar de los animales y aumentar la probabilidad de éxito reproductivo.
Cada instalación reproduce elementos de ribera, con agua corriente, refugios y enriquecimiento ambiental para favorecer conductas naturales y ofrecer un entorno más adecuado para la especie.
Se favorece que las madres y las crías permanezcan juntas el tiempo necesario para que las primeras desarrollen conductas de caza y pesca que aumenten sus probabilidades de éxito en la naturaleza.
El trabajo diario se apoya en seguimiento veterinario, observación continuada y reducción de manipulaciones, priorizando el bienestar de los animales y el respeto a sus ritmos naturales.
El centro cuenta con tres módulos que integran 28 instalaciones de entre 35 y 55 m² por visón, superando ampliamente las directrices del Programa de Conservación Ex Situ, que recomienda instalaciones de 12 m².
Cada temporada combina preparación de instalaciones, seguimiento veterinario, reproducción, crianza y entrenamiento de conductas naturales.
Mantenimiento integral, revisión de sistemas, preparación de instalaciones y chequeos veterinarios.
Seguimiento de celo, primeras cópulas y monitorización cuidadosa de hembras reproductoras.
Nacimiento de crías, seguimiento veterinario y reducción de interferencias durante las fases más sensibles.
Permanencia de madres y crías, entrenamiento de conductas naturales, evaluación de resultados y limpieza de instalaciones.